Las Mil y Una Noches
February 20th, 2008
Las conversaciones que tienen lugar en una redacción son de lo más variadas. Lo mismo puedes iniciar una competición geográfica con tu compañero de deportes, debatir sobre las próximas elecciones generales o divagar sobre historias cotidianas. El sábado pasado, mientras hacía la guardia, terminé hablando de geografía con un compañero. Ahí anduvimos nombrando las capitales de los principales países del mundo… aunque bueno, Trinidad y Tobago, la Guayana Británica y Honduras no son ninguna potencia, pero fue divertido. Se me pasó el día volando.
El caso es que, en una de esas conversaciones disparatadas de las nuestras (tendrías que haber escuchado la de ayer, sobre la ampliación/engrandecimiento/alargamiento de la pista del aeropuerto de Hondarribia, justo después de hablar de una etnia de Indonesia que sujeta sus penes con una calabaza… sí, así son las redacciones, unas fuentes de aprendizaje constante, ejem…), surgió el tema de ‘Las mil y una noches’. Comenzamos a hablar de Sherezade y de las historias que recoge este libro. En fin, terminamos hablando de lo bonita que es la película de Aladdín, lo fascinante que es la historia de Alí Babá y los cuarenta ladrones, de los harenes, etc. ¡Ábrete sésamo!
Y me quedé pensando en las fábulas de Las mil y una noches y lo mucho que me gustaría leerlas. He visto que en la Fnac de Donostia tienen el libro, así que, en cuanto pueda, me acercaré a Buen Pastor para hacerme con un ejemplar. De momento, estoy centrada en otra novela de Matilde Asensi, muy interesante.








