El té
March 14th, 2008
Recuerdo la primera vez que tomé una taza de té. Dicen que nunca se olvidan las primeras veces y, desde luego, espero no olvidar ésta. Recuerdo que tuvo lugar en Londres (no podía haber sido en otro lugar!), en febrero de 2004. Había ido a esta ciudad para asistir a un concierto de música. Debido a las fechas en las que fui, hacía un frío impresionante. Incluso llegó a nevar pero, afortunadamente, nunca tuve la necesidad de desplegar el paraguas. No llovió!
Me alojé en un albergue que se encontraba cerca de Notting Hill, donde la población era mayoritariamente de origen árabe o india. Todos los días me acercaba a un cyber café para revisar mi correo.
Solía ir con una amiga que se pasaba más de una hora chateando y como a mí sólo me bastaban cinco minutos, el resto del tiempo lo dedicaba a charlar con el chico del cyber, que era de origen pakistaní. Todos los días solía tomar una taza de chocolate caliente.
-Hace frío fuera, eh?
-Mucho… Nunca en mi vida había bebido tanto chocolate caliente… Si te soy sincera, me está cansando un poco.
Fue entonces cuando sugirió que probara el té.
-Té?
Estaba loco… té? Mi madre bebía té todos los días, pero yo? Me lo imaginaba insípido, soso, aburrido… té?
-Pruébalo, si no te gusta no te lo cobro y te saco el chocolate caliente de todos los días.
Era un buen trato. Lo probé. Le di un pequeño sorbo. Estaba bien… le di otro pequeño sorbo… me gustaba, me gustaba mucho… Por supuesto, pagué el té… y desde aquel día, cambié el cocholate por esta infusión.
El té forma parte de mi dieta diaria. No sólo porque me encanta, sino también porque tengo entendido que es bueno para la salud. Me tomo la primera taza (de earl grey o darjeeling) justo después de ducharme, mientras desayuno. La segunda suele caer antes del mediodía. Por la tarde, me decanto por una infusión de regaliz y menta, no vaya a ser que la teína me impida dormir a la noche.
Tengo una amplia colección de tés en el armario. Y siempre que voy a una cafetería, procuro probar un nuevo sabor. Hasta ahora, he tomado té blanco, té rojo, té negro, té verde, té verde con jengibre, té de kashmir, té tchai (redundante, lo sé… tiene jengibre, canela y no sé qué más… es picante), darjeeling, y con sabor a caramelo y vainilla… de todos los tipos vaya. Ahora tengo que probar el té de masala. A ver si lo encuentro.
Be tea, my friend. Es bueno!








