rulururu

post Ella, Amaia

July 31st, 2008

Filed under: blog — maider.izeta @ 12.17 pm

Recuerdo la primera vez que te sostuve en mis brazos… apenas tenía cuatro años y medio, y tú naciste con más de cuatro kilos de peso. Eras enorme para mí y te me escurrías por todos lados. Pero así, en esa peculiar postura, en la que intentaba sostenerte con toda mi fuerza, me di cuenta que nunca te dejaría caer. Eras mi hermana pequeña, eras mi sangre.

Recuerdo aquellas veces en las que me quedaba mirándote en tu cuna, mientras tú intentabas conciliar el sueño. Aquél que tanto te costó coger y del que ahora no te despegas, dormilona! Siempre girabas de un lado a otro, buscando postura… gritabas, llorabas, tirabas el chupete porque no estabas a gusto.

Recuerdo el día en que te “mudaste” a mi habitación. Recuerdo que te vi como a una intrusa. Estabas invadiendo mi espacio. Pero el médico aconsejó que durmiéramos juntas para que tú conciliaras el sueño. Pronto me sentí a gusto con tu presencia. Recuerdo aquellas noches en las que estirabas tu mano para alcanzar la mía porque temías que ET te llevara consigo. Recuerdo las noches en las que venías a dormir a mi cama porque pensabas que debajo de las tuya había ranas saltarinas (así las llamabas).

Recuerdo la época en la que sentí celos de ti, porque siempre has sido bella por dentro, sí, pero también por fuera. Tus ojos azules y tu entonces cabello rubio y rizado traían locos a todo el mundo. Eres bella, Amaia. Y hoy me enorgullezco de tu belleza como persona y de tu belleza como mujer.

Recuerdo tu adolescencia. Tu primer viaje a EE.UU., cuando temiendo que los aitas no te dejaran ir, acudiste a mí para que gestionara tu aventura. No fue tan difícil, ¿verdad? Recuerdo aquella vez en la que empezaste a llorar en el ascensor y me confesaste la razón por la que no querías cortarte el pelo. ¿Ves que al final era una tontería?

Poco a poco te fuiste haciendo mujer, una mujer con mucha personalidad. Algo que siempre he admirado de ti. Ya no eras una niña adolescente y podía hablar contigo tranquilamente de cualquier asunto. Confiaba en ti y cada vez te sentía más cerca tuya. Cada días más cerca.

Eres un pilar importante, importantísimo en mi vida, Amaia.

Recuerdo la vez en que me consolante en el sofá de arriba cuando no entendía ciertas cosas o cuando me diste ánimo para perseguir mi sueño. Recuerdo cada una de las veces en que me has mostrado tu apoyo, calor y confianza. Siempre has estado ahí. A las 3 de la madrugada cuando te llamaba al local o a las cinco de la tarde cuando estabas medio adormilada intentando echar la siesta.

Recuerdo cuando, hace unos meses, realizaste uno de tus sueños: ir a Holanda a ver a Kelly Clarkson en concierto. ¿Quién te lo iba a decir, eh? Tenemos que planear un viaje juntas a algún rincón remoto del mundo. ¡Coge el atlas, a ver qué destino sale! ¿Me dijiste Japón, no? Que se preparen los nipones… ;-) .

Recuerdo muchas cosas Amaia, muchas (es lo que tiene tener memoria de elefante). Y, por eso, también espero recordar la tarde-noche de ayer. Cuando después de tu última jornada laboral en Solas Jolas, esperé impaciente a que llegaras a casa. Gracias por tu abrazo, gracias por ser siempre tú. Por estar ahí, por saber escuchar, por tus consejos, por tu discreción, por todo. Gracias por ser como eres. Única.

Te quiero Amaia, te quiero mucho.

Amaia y amigas
Amaia con sus amigas del equipo de fútbol: Eider (i) y Lorea.

No Comments »

No comments yet.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Leave a comment

- Why ask? This confirms you are a human user!

ruldrurd
© seren-d-pity , Web Design by Laurentiu Piron
Entries (RSS) and Comments (RSS)