Engancharse a una telenovela
July 7th, 2007
El pasado jueves llegué pronto a casa de trabajar y según entraba por la puerta, oí que mi madre me pedía que estuviera callada. Pensé que, tal vez, mi hermana podría estar echándose la siesta, pero la única persona que, en esos momentos, se encontraba en casa era mi madre. Hacía un día precioso en la calle y salvo mi madre y yo, la gente se encontraba en la playa. Me pregunté qué hacía en la sala en vez de estar en la calle. Estaba tomándose un té, cosiendo unos pantalones y viendo la tele.Miré a la pantalla y me di cuenta de que estaba viendo la versión española de ‘Yo soy Betty, la fea’, la telenovela que triunfa en todo el mundo. Es un éxito allí donde lo emiten, en EEUU como Ugly Betty, en Alemania con el título de Verliebt in Berlin , en Rusia Ne Rodis’ Krasivoy, en Turquía es Sensiz Olmuyor, en la India Jassi Jaissi Koi Nahin, en México La fea más bella y en España, Yo soy Bea. Diferentes idiomas y diferentes escenarios, pero triunfa en cada uno de los países que se emite. Y me pregunto yo por qué? Qué tiene Bett para que todos se enamoren de ella? Ayer se lo pregunté a mi madre y simplemente me dijo que todos los personajes estaban muy trabajados.Lo cierto es que creo que los guionistas latinoamericanos hacen una excelente labor escribiendo los guiones para los culebrones. Desde luego, siempre triunfan en España. Y aunque me avergüence, he de reconocer que incluso yo he estado enganchada a dos telenovelas mexicanas. Es que… una vez empiezas a ver un culebrón no hay quien te pare… y creo que eso es lo que le ha pasado a mi madre y lo que me pasó a mí. Es por ello que evito ver la tele entre las doce del mediodía y las 16/17 horas. Las telenovelas no son saludables! Y lo curioso es que siempre sabes el final. Siempre son felices, aún no puedes evitar encender la tele para ver cómo la malvada madrastra maltrata a su hijastra o ver si el hijo que espera la chica es realmente de su novio o de otra persona. Lo sé, suena estúpido, pero así somos nosotras. Imagino que esto se debe a que todavía creemos en los cuentos de hadas.Nunca en mi vida había visto una telenovela. De hecho, cada vez que mi abuela venía a casa, me negaba a sentarme con ella frente al televisor para ver los culebrones. ‘No es mi estilo, amona’, era lo que siempre decía. Pero, el aburrimiento puede hacer que termines viendo cualquier cosa y cuál es la mejor época para aburrirse? El período de exámenes en la universidad. Fue entonces cuando yo me enganché a esas dos telenovelas. Durante la época de exámenes, solía levantarme a las seis de la mañana y tras una ducha y desayuno rápido me ponía a estudiar a eso de las 6.30-6.45. Para las 11 ya estaba muerta de asco…
En una ocasión, se me ocurrió encender la tele. Menuda ocurrencia! Estaba echando Rosalinda, una telenovela protagonizada por Thalía y como en su día me gustó su música, decidí ver el episodio. El caso es que me enganché de tal manera que no pude dejar de ver la telenovela hasta que finalizó. La historia era muy sencilla, Rosalinda, una mujer pobre, se encuentra por la calle a un apuesto joven. Se sientes atraídos al instante, pero la madre de éste se opone a que salga con Rosalinda. Después de todo, no están hechos el uno para el otro, ella es pobre y él es rico. Pero como siempre pasa en las telenovelas, después de doscientos malentendidos, discusiones, peleas, reconciliaciones y más malentendidos, se dan cuenta de que no pueden vivir el uno sin el otro y terminan casándose. Esto es básicamente Rosalinda.
Después de esta experiencia, me juré a mí misma que jamás volvería a ver una telenovela… pero si algo he aprendido en esta vida es que nunca puedes decir nunca. Y efectivamente, volví a engancharme a otro culebrón mexicano. Y de la misma forma en la que me enganché a Rosalinda. Encendí el televisor y ahí estaban Paloma y Diego, dos enamorados, haciendo el amor junto a una cascada. Decidí ver el episodio y al igual que la vez anterior, terminé enganchándome. La telenovela se llamaba Cuando Seas Mía y no sólo me cautivó el culebrón, sino también el tema principal del mismo. Las letras fueron compuestas por mi letrista favorita, Diane Warren. Todavía hoy, esta canción me da escalofríos, tanto en su versión española como en la inglesa. En fin, el argumento del culebrón es básicamente el mismo que en Rosalinda. Con un final feliz también
.Solía reírme de aquellas personas que siempre veían telenovelas… y yo me convertí en una de ellas. Por qué será que nos gusta tanto el drama? Me pregunto yo, ojalá tuviera la respuesta… imagino que nos gusta esa intriga tan característica de las telenovelas, también nos gustan los finales felices, y supongo que aún queremos ser ‘rescatadas’ por un hombre encantador como Diego o Fernando José. Ay, pero la vida no es un cuento de hadas… la vida es mucho más complicada que cualquier culebrón. Es lo que la hace tan emocionante, triste, temerosa, dulce, amarga, incierta, maravillosa, dolorosa… ése es el secreto de la vida y una telenovela no te da eso…
Un solo consejo, NO enciendas la tele hacia las doce del mediodía o a las 16/17 horas o terminarás enganchándote en estas series empalagosas!
Lugar: Irun, Gipuzkoa
Estado anímico: Pensativa
Música: Cuando Seas Mía - Son By Four y en inglés Miss Me So Bad - Son By Four








