Step up - every second chance begins with a first step
January 30th, 2007
Es el título de la última película que he visto –la penúltima es Volver, pero como estoy saturada de tanto premio y parafernalia he decidido saltármelo y meterme de lleno este este otro largometraje–. La vi por consejo de mi hermana, gran aficionada al hip-hop, RnB, etc. Yo también lo soy, pero ella sigue más cerca lo que se cuece en este entorno.
Y de qué va Step-up, pues en resumen es una versión moderna de Dirty Dancing y todas estas películas en las que priman la música y sobre todo el baile. Pueden apreciarse ciertas similitudes con ‘Save The Last Dance’, una película que en su día me cautivó. Pero en este caso no se trata el tema racial, sino más bien el estatus social. Un joven de nombre Tyler, que vive en los suburbios de una localidad estadounidense, comete una grave infracción al destrozar todo el atrezzo de un centro escolar de gente adinerada. Como castigo, el director del centro le obliga a realizar 200 de trabajos sociales. Limpia baños, encera suelos, saca brillo a los cristales y observa a una bailarina que se esfuerza por entrar en una prestigiosa academia de baile.
Cuando Nora, la bailarina curranta, se queda sin su partenaire para el casting de baile, Tyler se ofrece voluntario para acompañar a Nora. Reticente al principio, la bailarina acepta porque no tiene más opciones. Entre rozadura y críticas sociales, entre leotardos y tops, termina surgiendo el amor.
Pero el compañero de Nora vuelve y ella tiene que decidir con quién presentarse al casting.
No es un filme de Óscar, pero me mantuvo entretenida durante dos horas y eso es mucho. Me gusta el baile, me gusta la música y como soy una romántica empedernida, me van este tipo de “chick flicks”.







