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June 28th, 2008
The most important things in life are not grand or extraordinary. It is those moments in which we feeling touched by one another. Jack Kornfield
June 18th, 2008
Eco! CA-PU-CCI-NO! No, no me lo he tomado nada más llegar a casa, pero siempre me ha gustado esta frase… la de veces que la habré repetido durante mi adolescencia. O no tengo de qué hablar o los temas aparecen por doquier (me pasa igual con todo… me viene siempre todo de golpe… en fin). Y estoy agotada, porque llevo un mes bastante maratoniano y seguirá siéndolo hasta el próximo mes de julio, pero creo que el café que me he tomado esta tarde me ha excitado y no puedo parar de darle a la tecla ahora.
No habituo a tomar café, siempre que voy a un bar/cafetería pido un té con leche… pero esta tarde he quedado con el mejor barista de Euskadi y tras charlar un rato con él, me ha hecho una pequeña demostración de las bebidas que preparó para el certamen. Habíamos hablado con anterioridad, ya que la semana pasada se hizo con el campeonato de Gipuzkoa y ahora, los cafés que prepara este chico han sido considerados los mejores del País Vasco. Como digo, los cafés no son lo mío… me encanta el aroma… eso es cierto, siempre me ha atraído su olor, pero su sabor me parece fuerte. Sólo tomo café cuando tengo la tensión muy baja o no queda otra. Eso sí, siempre me aseguro de echar dos sobres de azúcar. ¡Endulza la vida!
Tras terminar con las preguntas, el barista me ha preparado un capuccino y yo no he podido negarme a tal invitación. Estaba ilusionado. Quería mostrarme por qué sus bebidas habían sido consideradas las mejores. Leche de los Alpes emulsionada, café arábigo y el dibujo de un corazón como presentación me esperaban en el bar. ¿Sin azúcar? ¿Sin un grano de azúcar?
Pues no, no hacía falta endulzarlo… gracias a una emulsión correcta, había conseguido un balance entre el café y la leche, que le daba un sabor perfecto a mi capuccino. Estaba delicioso, la verdad.
No como el primero que tomé en mi vida. Fue en Italia, no podía haber sido en otro lugar. Nos encontrábamos a escasas dos horas de Verona y tras más de dieciocho en el autobús, los profesores del insti decidieron hacer una pequeña parada en un área de servicio. Dos carabinieri charlaban distendidamente en la puerta de la tienda. Mis amigas y yo entramos, y nos dirigimos rápidamente a los baños.
La primera palabra que aprendí en italiano fue uscita. Me hizo gracia este término: “es como excita, pero con us…”, claro que después aprendí que se pronuncia uxita… pero son de esas cosas que se te quedan grabadas. Cuando salí del baño, me dirigí a la barra y en mi pobre italiano pedí un capuccino. Dios, sabía a rayos! Pero pude presumir de haber tomado mi primer capuccino en Italia.
Bella Italia… irónicamente, ni los cafés, ni los gelatto, ni las pizzas que tomé fueron las mejores. El gelatto ni lo llegué a saborear, porque en mi torpeza habitual, nada más salir de la heladería se me cayó al suelo. Pero el viaje a Italia fue único… de los mejores que recuerdo. Lo pasamos tan bien y nos divertimos tanto.
Quizá por eso siempre he querido aprender italiano… en uno de mis estantes, tengo varios fascículos para aprender esta lengua pero, hasta ahora, todo lo que sé decir es mi chiamo Maider y poco más… todo llegará. Al igual que llegará una nueva visita a Italia en un futuro. Para algo lancé dos monedas en la Fontana Di Trevi: una para pedir un deseo (que no puedo revelar porque si lo hago no se cumple) y otra para regresar a Italia. Y sé que volveré, algún día. Lo sé. Tengo que hacerlo, rompí mi máscara del Fantasma de la Ópera y aunque sólo sea por eso, tengo que volver a Italia. Y hasta entonces, buona sera cari amici miei! (algo ya sé, no?).
Esto es lo que pasa cuando termino rendida tras una larga jornada laboral, divago y divago… mi escusi! (ya callo, lo juro).
June 18th, 2008
Dioses, diosas, titanes, héroes, poderes sobrenaturales, relatos… tiene tanto la mitología que es inevitable no engancharse a ella. Soy de letras, y puras, además. Por eso, en clase siempre me dormía atendiendo a los profesores de matemáticas y física/químicas (menudos años malos me hicieron pasar…), y sin embargo, apenas llegaba a pestañear cuando nos hablaban de Grecia, Roma, Egipto, Mesopotamia… era tan fascinante, tan entretenido.
Y mi afición por leer textos mitológicos se mantiene hasta la fecha. Recuerdo que mis primeras nociones las adquirí en clase de Latín… que, dicha sea la verdad, no aprendí mucho (Rosa, Rosa, Rosam, Rosae, Rosae… no me acuerdo de más!), pero fue una clase muuuuy divertida… y que muchas veces terminaba antes de lo previsto porque a la profesora no le apetecía seguir corrigiendo frases. Así era ella… Traducir textos del latín al castellano me permitió conocer algo de Historia Clásica y algo de mitología. Aún recuerdo los párrafos dedicados a Dédalo e Ícaro, la historia del Minotauro, Ariadna… las desavenencias entre Zeus y Hera… eran historias fascinantes, que aún siendo fábulas, a una le invitaban a imaginar cómo sería todo si fuese cierto. Ya en la universidad, volví a dar Cultura Clásica y, otra vez, aprendí poco… otro profesor… curioso… no recuerdo casi nada de lo que nos enseñaron en clase.
De todas las historias, la que más me cautivó fue la de Ulises y su Odisea, de Homero. No sé si se debió a que no sólo tuve que imaginarme al rey de Ítaca navegando por unas embravecidas mares, sino porque además, pude ver una película bastante nueva sobre este tema. Siempre me ha gustado la historia de Ulises. La de un rey que justo después de ser padre, ha de abandonar su reino para partir a la guerra, la de Troya. Lo más interesante, sin embargo, viene después, cuando a su regreso debe de hacer frente a un sinfín de adversidades hasta llegar, nuevamente, a su hogar. En parte, me recuerda a los viajes de Gulliver… (que también me encantaron en su día).
Me gusta tanto la mitología, que el pasado sábado me compré un libro que trata no sólo la griega y romana, sino la de todo el mundo. De Oriente a Occidente. A ver si aprendo algo de esto . Tiene muy buena pinta. Seguro que me mantendrá entretenida durante varias noches, imaginando a cada uno de estos fornidos héroes y sus admiradas diosas.
También me compré otro libro, esta vez, de poesía de Pablo Neruda (mi favorito) y Federico García Lorca. Son poemas de amor, así que imagino que serán bonitos.
June 13th, 2008
I was told a couple of tales while on this trip I talked about earlier… tales to make us think written by Jorge Burcay. They all touched me and were useful, as they made me think for a while. There were two in particular that made me cry… and now, I’d like to share this poem by Bucay that I read a week ago and I liked so much.
I want you to hear me without judging me.
I want your opinion without you advising me.
I want you to trust me without overwhelming me.
I want you to help me without trying to decide for me.
I want you to take care of me without crushing me.
I want you to look at me without projecting your things into me.
I want you to hug me without suffocating me.
I want you to encourage me without pushing me.
I want you to hold me without holding me down.
I want you to protect me without lies.
I want you to get close to me without invading me.
I want you to know the things about me that you don’t like,
and that you accept them without pretending to change them.
I want you to know that, today,
you can count on me.
Without conditions.
June 3rd, 2008
I was told a tale last Saturday night, a tale that spoke about writing down all those happy moments we live during a lifetime. I should add 18 hours, 56 minutes and 32 seconds of joy to mine. I keep no diary. Thankfully, I have been blessed (or cursed, can’t really decide) with good memory. And I will keep this past weekend in my mind for the years to come.
Thank you, thank you, thank you for such an incredible weekend in the middle of nowhere. In a place where time stopped, in a temple where I found peace of mind (Om Mani Padme Hum), on top of a hill where I felt I could fly, inside the car where I shared one of my best hidden secrets (ssshhh…), fears, jokes and cried listening to more stories.
God, it’s been a weekend of laughter and crying. A weekend of forgeting and remembering, a weekend of forgiving and asking for forgiveness. I short, it’s been a weekend filled with wonderful and unique moments. Can’t wait to do it again!
どうもありがとう。
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